Pienso lo ambiguo que es desearle feliz cumpleaños a una persona que brega y pide en su sufrimiento: la eutanasia.
Francoise Hardy, “la princesa gala”, llegó ayer a los 78 años arrastrando un cáncer que le ha quitado casi toda su fuerza, toda su voz y casi toda su vida.
La cantante cumple un año más, sin mayores deseos que el de morir. Solo esperemos que ese pedido se contemple
Por respeto a una vida noble, por derecho a una muerte digna.





