Esta mañana, un grupo de personas se agolpaban en el contenedor de calle Larrañaga casi Uruguay, donde seguramente un vecino de la zona, (profesional y suponemos jubilado del ámbito de la medicina), se había despojado de una gran cantidad de ejemplares técnicos que supieron servirle de consulta años atrás.
Un grupo de gente seleccionaba cuidadosamente cada ejemplar recogido del contenedor.
Nunca mejor dicho: la cultura es medicina.







