Este viernes, tuvo lugar el primero de los tres shows que estarán llevando a cabo la cantante lírica salteña Ela Canessa junto a su compañera, la pianista canadiense Josephine Paulichen.
Lo primero a destacar es la reapertura de la Sociedad Italiana en su condición de albergue cultural para refugiar Pequeños Quijotes, en contextos desfavorables.
La sala contó con aforo limitado, respetando el protocolo sanitario, con un escenario decorado sencillamente pero bien emplazado para que la cantante pudiera ser objeto de la visual de todo el público presente.
Perlas clásicas del cancionero italiano fueron interpretadas por la soprano. Obras del gran Ennio Morricone, como también de Eduardo Di Capua, Nicole Piovani o Ernesto de Curtis.
- La soprano Ela Canessa
Desde viejas canciones napolitanas como “Torna a Surriento” u “O Sole mio“, hasta contemporáneas como “La vida es Bella“.
La velada cerró con “Funiculi Funicula“, donde el público, a pedido de la vocalista, acompañó con las palmas.
- La pianista Josephine Paulichen
Un detalle, para quien suscribe, es que al piano le faltó un poquito más de amplificación. Pequeño detalle que seguramente será subsanado para estas dos jornadas que restan y que permitirán disfrutar del repertorio de la soprano y la pianista.
Desde Salto Sale, instamos a defender estas propuestas a capa y espada, máxime en un contexto de ausencia de propuestas de políticas culturales y con un nicho de mercado cultural cada vez más exiguo.
- Josephine Paulichen y Ela Canessa














