Cualquier gestión, operación o proceder funcionarial en un organismo, debería tener el respaldo de la credibilidad precedente.
Un impulso de confianza que avala una forma de actuar, generada por un accionar honesto y comprometido aunque éste incluso, estuviera desprovisto de un exitoso resultado.
La pasada semana vimos la creación de una “Escuela de Ballet Municipal “, algo que aplaudimos e incluso referenciáramos las mismas (las escuelas municipales de danza) en la nota que le hiciéramos al ex-director del Ballet Nacional del Sodre, el español Igor Yebra, en el programa “Esta Noche”.
Si bien era un proyecto llevado a cabo por quien es hoy su novel directora, posiblemente, (allende de infraestructuras y condicionamientos técnicos), también haya una impronta de la misma. Pero el solo hecho de que lo proyectado una vez creado no fuera objeto de un llamado público para ocupar la dirección de la flamante escuela condiciona la credibilidad del accionar. Máxime si tenemos en cuenta de que la escuela, y el o los salarios que de ella dependan, se solventarán con fondos públicos.
Lamentamos que no haya habido un llamado para desempeñar un cargo directivo en dicha escuela. Cargo escogido merced a una carpeta de méritos como debería de ser.
El cargo en cuestión debe reportar a una consideración técnica y de relacionamiento por parte de la dirección con gran parte de las academias de danza. Inclusive con alguien que verdaderamente haya asistido a lo largo de estos años, a varios eventos culturales en nuestra ciudad (al menos para convalidar ese “Apoyo a la cultura”)
Descontamos que el cargo impuesto, está validado por la idoneidad en materia de danza de la particular. Pero el hecho de haberse designado directamente a una persona, lejos de manifestar un inocuo accionar, desconoce el trabajo de muchas profesoras que perfectamente podrían estar dirigiendo.
Genera rispidez porque recién comienza una nueva gestión en este apéndice organizacional llamado “Coordinación de Cultura”. Y a la que queremos que le vaya lo mejor posible, porque queremos nuestro departamento. Y si hay algo que insistimos desde este portal, es la necesidad de progresar en materia cultural, reviviendo así el sentido de pertenencia de nuestros antepasados.
Para creer en esta “Coordinación” y seguir apoyando, como desde hace siete años lo venimos haciendo, necesitamos percibir, que el accionar, la gestión o el proceder en Cultura, vaya de la mano de la credibilidad. El sustento ético que nos permite bregar por más y mejor cultura.


