Se hicieron presente bodegas con vinos selectos y premiados en el exterior para compartir con el público. Con la compra de una copa, la persona accedía a cinco degustaciones de distintas bodegas dispuestas semicircularmente y acompañadas de stands de comida, así como también la realización de una paella gigante organizada por el Centro Vasco Salto.
La noche fresca y agradable, permitió que numeroso público accediera a las instalaciones del Mercado, donde el marco colonial del lugar fue ideal, para ambientar un evento de estas características.
El número artístico estuvo a cargo de la Orquesta Juvenil de Salto, cerrando la noche el músico salteño Mario Castro.
El evento gustó y ya se espera un próximo, posiblemente para el 2019.
¡Los devotos de Dios Baco de parabienes!
(Fotos: Gimena Rossi para Salto Sale!)

































