Hablamos del tema en su momento para referirnos al Teatro Larrañaga. Ahora con más razón, con la reapertura del Teatro Ateneo de Salto. Lo dijimos y sostenemos, nuestros teatros deben de tener en forma activa una página digital, donde converja.
1-) Información, datos de ubicación y contactos.
2-) Historia del recinto, referencia histórica del lugar.
3-) Nombramiento del funcionario que se encarga de la “Dirección” como así también nombre y apellido de los funcionarios involucrados.
4-) Programación de la cartelera: obras, recitales, conferencias. Se entiende que esta a veces se realiza en forma trimestral, pero aunque sea, tener con antelación una cartelera.(sobre todo para el turista interesado en asistir, ni que hablar si son excursiones).
5-) Modalidades y Costos para la contratación del recinto. Más que importante, es que verse la información y quede constancia de la modalidad y costo para alquiler del teatro, desglosando aquéllos items en donde habría un costo determinado para el contratante.
Una tabla que actualice los valores (muchas veces, a las palabras se las lleva el viento y es menester de que conste en actas el valor pecuniario de alquiler y condiciones operativas que reporten a la erogación que deberá efectuar el contratante).
No se está pidiendo nada fuera de lo común, sabemos de gastos publicitarios de parte de esta administración hasta en cuentas personales de Facebook (¿?).
Con la reapertura del Ateneo se hizo una cuenta de Facebook, que actualmente está inactiva y cuenta, solamente, ¡con 250 seguidores!.
Si no aspiramos a profesionalizar el esquema comunicacional de nuestras dependencias culturales, flaco favor le estamos haciendo a futuros acuerdos que se puedan llevar a cabo, con salteños y foráneos. Con lo que eso implica, acuerdos generadores de trabajo y por ende, de movimientos monetarios.
La Profesionalización comunicacional de nuestros recintos culturales es algo que no puede esperar si asumimos de una vez por todas cuales son nuestros horizontes.


