Dale, decime que si se rearma la Banda Municipal de Música el problema de fondo se corrige, se soluciona.
Dale, decime que si se rearma se implementan férreas políticas culturales con la debida planificación.
Dale Carlitos, decime que si se rearma la Banda y Orquesta Municipal se declara en carácter de primordial el presupuesto para Cultura.
Si la ausencia de este grupo de personas ejecutoras de un instrumento musical fuera un óbice para la implementación de lo antes escrito, juro que me encargo de contactar a Sonny Rollins y le ruego que venga a nuestra ciudad con sus 91 años y su sabiduría musical a cuestas.
Pienso también, que la desaparición temporal (¿?) de la banda, sirvió para volcar nuevamente en la opinión pública la desabrida gestión de la Subordinación de Cultura (ayer Dirección de Cultura). Es decir, sirvió para alertar a los que están por “fuera” de los circuitos culturales. De los cuales seguramente muchos, ni sabrían que hoy no existe una Dirección Departamental de Cultura sino una subordinación de esta área a otra Coordinación llamada Desarrollo Social.
De los críticos de galería y tribuneros no voy a hablar. Y vaya con esto, el pertinente sayo, para todos los que, ajenos a la añeja problemática en Cultura se vienen a enterar ahora de la situación.
CULTURA adolece de hace años, tanto en el gobierno de Coutinho como con este gobierno, de una verdadera planificación de políticas culturales.
Cuando hablo de planificación, no me refiero vagamente a un organigrama sino a proyectos a largo plazo, a las articulaciones institucionales (recordar el SISTEMA DE ACCIÓN CULTURAL implementado en el 2017), al conocimiento real, de un mercado o nicho cultural, que pueda corresponder con la oferta. Y lógicamente a una planificación presupuestal que redunde en un mejoramiento de las políticas culturales.
Hay que ser justos también, que si se es malo, con presupuesto se pilotea. Pero si se es malo con un presupuesto exiguo, se terminará siendo malo dos veces.
Luego de todo lo antedicho, que puede parecer un ornamento semántico, pero no lo es. Podemos empezar a hablar recién, de gestión y actores culturales.
Cultura en Salto, institucionalmente hablando, es como cuando usted, señora o señor, tiene que limpiar el galpón del fondo, pero no sabe por dónde empezar.
En definitiva, no se trata de la “Banda Municipal” Se trata de que a la Dirección Municipal de Cultura, la dejaron en banda.


