Se va un rocanrol, una milonga, una poesía.
Se va lo que hasta ayer, fue la historia viviente de nuestro acervo musical y cultural.
Pero sobre todo, se va una gran persona, querida por todo el ambiente.
Mis condolencias para su hijo Santiago Ciarlo que continuará el camino y legado de su padre.
Gracias Dino, porque a pesar de que los vientos eran del sur, nunca perdiste el norte.
Acortando más las distancias, entre tu Montevideo y el interior. Tu Dolores.
Fuiste y seguirás siendo, la música del Uruguay.


