– Hola Fulano cómo estás. ¿Van a cobrar por tocar, te pagan algo?
– Hola Manu, no, si clasificamos, la banda ganadora la van a tener en cuenta para un toque con una “banda importante”. El premio es un material audiovisual, correas para guitarra, palillos y cuerdas de no sé que empresa
– ¿Cuchichi? (Plata en mi léxico)
– Nada.
Esto fue un diálogo mantenido con un concursante del evento realizado el pasado miércoles, organizado por la Intendencia de Salto en la Explanada del puerto (un puerto sin barcazas ni salida al mar).
Quiero comentar que no le busquen tintes partidistas a esta publicación, ya que con el anterior gobierno el desprecio al rocanrol local fue igual.
Esperaba que pasaran las Pascuas para hacer esta publicación y mantenerme bajo ese halo de armisticio, pero me la ponen difícil y como a mi me pachu un vohue eso de andar repitiendo como loro “El Gobierno de Salto“… ¡La Intendencia de Salto, papá! (Mirá si a mi me van a comprar por $5000, que me los gano en un supermatch cuando afino el ojo).
Increiblemente hay plata para contratar grupos de música tropical y tropikaraokes alrededor de las piscinas de nuestro centro termal (concurrido de por cierto y realmente me alegra).
Pero el rocanrol sigue siendo manoseado, como pasó con la administración anterior.
Lamentablemente las bandas de rocanrol (más jóvenes en Salto), posiblemente por un tema de idealización o de inocencia, siguen sin hacerse valorar desde el punto de vista pecuniario.
Esto trae aparejado un problema que nos compete a todos.
Hay plata para la cumbia pero no para las bandas de rocanrol, así de claro.
Acá en nuestra ciudad el rocanrol sigue dependiendo de la autogestión o de algunos privados.
Mientras las bandas tocaban gratis el miércoles para la Intendencia de Salto, tres bandas están peludeando para ver si el sábado 11 pueden llevar gente con la venta de entradas en la ex-fonoplatea de Radio Cultural.
Y mirá que no lo digo por Donde Manda Marinero, quienes me conocen saben que soy un “orgulloso de mierda”, que antes de pedir prefiere “cortar para salida” y tocar en Paysandú, Bella Unión o Fray Bentos.
Llevamos 8 años activos tributando a un solo cantante.
Quiero un cambio por esas bandas en desarrollo. Que sepan que este palo es redituable, mientras ensayes, trabajes bien y no le faltes el respeto a los espectadores ni a los que te contratan.
A LOS ROQUEROS SALTEÑOS
También ustedes son responsables cuando son contratados por privados con esfuerzo y se van a consumir a cualquier boliche que lejos están de bancar al rocanrol.
Hay algo en la vida que se llama reciprocidad o Toma y Daca.
Si un privado te contrata y valora tu trabajo, hay un tema de reciprocidad de por medio. Yo no te digo dejar toda la plata del contrato en el lugar, pero si mañana pinta por ejemplo, aniversario de novios con la patrona, acordarte de ese lugar que te dió la posibilidad de tocar.
No me olvido de algún privado salamín que quería contratar bandas de rocanrol a cambio de pizzas y cervezas (y de rock saben menos que poquito).
En fin, el orgullo bien entendido y la reciprocidad con los privados que te contratan, hasta ahora es la única forma de “modus vivendi” de nuestro rock local.
Si no actuamos entre todos, espalda con espalda, esto se va a mediocrizar cada vez más.
Como dijo Rosendo Mercado: No Se Vende El Rocanrol.


